En Génesis 3 :6, podemos ver que Eva deseaba tener el conocimiento de lo que era el bien y el mal, Ella vio el fruto del árbol del que Dios les había ordenado no comer. Lo codició, lo tomó, lo comió y le dio a Adán su esposo. No quiso someterse a la autoridad, pues Dios ya les había dado una instrucción a pesar de las bendiciones de las que eran provistos y del hermoso paraíso en el que vivirían eternamente, pero ella desobedeció quería ser como Dios. Cuando Eva descubrió que había errado ya era demasiado tarde, y tristemente perdió todo.
Así como Eva, las mujeres de hoy en día estamos dispuestas a perder todo con tal de conseguir lo que tanto anhelamos, estamos dispuestas a perder nuestra relación con Dios, la familia, los hijos, etc., Por sentirnos valiosas, deseadas y amadas. Llegamos a pensar que tenemos el control de nuestra vida, que podemos solucionar cualquier situación con nuestras propias fuerzas sin ayuda de nadie, mucho menos de un esposo que represente la cabeza del hogar para llevar juntos nuestras cargas.
Muchas mujeres se moldan a este mundo, aceptan entregar sus cuerpos antes de un matrimonio, recurren a las drogas, a la pornografía, a las adicciones, para llenar ese vacío que las lleva a su sufrimiento. Pueden incluso tener una relación con otra mujer porque es la tendencia o porque
los hombres las han decepcionado tanto que lo que menos quieren es una familia, y ¿qué tal los hijos?, piensan que son tan mal agradecidos que no desean servirles ni atender sus necesidades, distorsionando por completo nuestro diseño divino y el principal ministerio que DIOS nos ha encomendado.
¿Y qué tal cuando hablamos de la autosuficiencia o el empoderamiento?, muchas mujeres tienen la necesidad de trabajar para llevar el sustento a casa, pero muchas otras prefieren tener su propio trabajo, buscando siempre el éxito en sus propias fuerzas y ser independientes, para no tener que estar dando explicaciones de todo lo que hacen a sus esposos, es decir no hay sumisión por parte de la mujer.
Al leer esto seguramente pensarás que una mujer así no conoce a Dios, pero lo anterior no solo describe a una mujer que nunca ha escuchado de DIOS o una atea, lamentablemente todos estos problemas surgen también dentro de nuestra misma Iglesia, nos estamos creyendo las mentiras de satanás. Es por lo que el anhelo de nuestro corazón como Iglesia Bautista Redención es estar en un mismo sentir en Cristo Jesús, fortaleciéndonos en la palabra de Dios en este primer congreso, en el que si Dios de
convicción a través de su la palabra que “Mis decisiones trascienden”.
Dios permita pongamos al descubierto la verdadera felicidad, que nuestras decisiones ya no se basen en los deseos de la carne, más bien seamos entregadas en sacrificio vivo a Cristo, negándonos a nosotras
mismas en sometimiento oportuno a Dios, pues ÉL dio a su hijo unigénito para que podamos volver algún día a ese huerto hermoso que Dios nos ha dado. (Juan 3:16)
Dios perdona nuestras ofensas, es fiel y con amor nos limpia de todo pecado (1 Juan 1:9). Rogamos que después de este hermoso congreso, cada una de las mujeres asistentes puedan volver a sus casas, llenas y saciadas del espíritu de DIOS y regresar a los orígenes en el que dijo Jehová DIOS: “No es bueno que el hombre este solo, le hare ayuda idónea para él”. (génesis 2:18)
Que Dios bendiga este proyecto y que logremos ver sus maravillas, que toda la gloria y la honra sea para el único que la merece, Cristo Jesús. Amén
QUE LOGREMOS VER QUE PARA BIEN O PARA MAL. “MIS DESICIONES TRASCIENDEN”